Una buscada simplicidad. La tradición toscana revive en la escenografía privilegiada de esta residencia privada en Castiglioncello. Una revisitación en clave contemporánea, rigurosa y esencial que conjuga armonía del color con la esencialidad del blanco, que caracteriza a la elegante construcción; amplios espacios open air, para gozar del encanto del lugar, con catalejos ópticos que amplían los espacios, dando la percepción del infinito y un amplio respiro sobre los pinares circundantes.